Todo empezó a finales de 2002 con una simple charla telefónica entre Mauro Freitas, que en aquella época inauguraba su oficina en Ceará, y Raul Moreira, de PROFIT, en Porto Alegre. Los dos hablaban del futuro de las profesiones, de los nuevos tiempos de la abogacía, de cómo sería el mercado, los nuevos desafíos y la manera de enfrentarlos.
La mudanza de Mauro Freitas a Ceará en 1997 ya era un reflejo de la migración de empresas del Sur de Brasil hacia el Nordeste. Se estableció en Fortaleza para abrir una sucursal de una oficina de derecho laboral de Porto Alegre, con el fin de atender a una gran empresa del sur del país en aquel estado. Con el paso del tiempo y el gran movimiento de privatizaciones en Brasil en la década de los 90, otras oficinas de abogacía empresarial del sudeste y del sur de Brasil empezaron un movimiento de apertura de sucursales en otros estados y ciudades, lo que generó una competencia entre oficinas de abogacía empresarial sin precedentes.
En aquella época, Mauro Freitas se vio llevado por fuerza de las necesidades de sus clientes a contratar oficinas en los siete estados del Nordeste y a estandarizar informes, tesis de defensas y procedimientos de rutina. Se empezaba a escribir la historia de Redejur.
Una red informal de oficinas, constituida por la unión de la amistad y del trabajo en torno a la atención de clientes específicos. A este hecho se le suma la presencia de nuevas grandes oficinas que migran y se establecen en los estados del Nordeste, Norte y Centro Oeste, que señalaban la necesidad de que pequeñas oficinas empresariales poseyeran una estructura de atención a sus clientes que también migraban hacia otras regiones. Nacía una lógica de actuación local con alcance nacional.
Las oficinas menores no tenían un equilibrio financiero que les permitiera poner sucursales en otros estados, pero podían y necesitaban unirse para ofrecer en grupo una atención con alcance nacional y con excelencia de atención local, lo que era una ventaja en relación a las grandes oficinas sin tradición de atención en las localidades que estaban fuera de sus bases. Era una manera de que las oficinas atendieran a sus clientes en otros estados con costos reducidos por medio de colegas conocidos y que tuvieran una actuación local reconocida.












